Según los Economistas que protege nuestros bienes, el destino está jugado, aunque a veces no conviene; porque a grandes inversores la interferencia de estado les provoca mucho enojo siendo que los funcionarios, cambian leyes a su antojo (y hacen cosas mucho peores afirman los detractores) Es esto lo que pasó: Casi todos los bonistas se tuvieron que tragar una...