Contagio

Argentina ha provocado
gran alarma de contagio
a velocidad de rayo,
cumpliendo con el presagio
que mercados emergentes
arrastraban desde mayo.
Los países en desarrollo
han sufrido tales males,
resultantes de este embrollo,
que el contagio es inminente.
La Reserva Federal
advirtió con malestar
que esto era como el naufragio
de algún buque mercantil
encallado por azar,
frente a un mal que se avecina,
fruto del mercado vil
que se inicia en la Argentina,
más tarde Ucrania y Brasil.
Y para colmo de males,
tal fuga de capitales
haría caer otra vez
el valor de las divisas,
que obligaría a efectuar,
sin maniobras indecisas,
lo realizado otros años:
El aumento de interés
de la moneda local
para reducir los daños
e intentar un buen final…
Preguntaba un periodista
“¿Como es que el peso argentino
a otros países contagia?”
“¿No hay forma de detenerlo?”
“Solo por arte de magia”
le respondió un analista
que escribe en una revista
de tendencia pesimista.