La Ciccone

Una firma en bancarrota
fue el objeto de un rescate
por algunos funcionarios
que ocupaban puestos varios.
uno era Amado Boudou,
que era entonces todavía
ministro de economía,
quien, de manera creciente,
tuvo un papel decisivo
-de modo poco visibleen
una negociación,
que era poco compatible
con su pública función.
Dicha firma-una impresora-
(quizás la más importante)
imprimía entre otras cosas
billetes curso legal:
“plata contante y sonante”
por el contrato oficial
con Casa de la Moneda
del Gobierno Nacional –
del cual Boudou era ministro,
y, como estaba previsto,
ayudó en su adquisición
de manera contundente
Para oler contradicción
no hacía falta ser muy listo:
La ironía era evidente
El problema se complica,
ya que la firma en cuestión,
fue adquirida, pareciera,
con fondos muy poco claros,
por procedencia y lavados
que están siendo investigados:
producto de una sospecha
no resuelta hasta la fecha.
Pese a toda la evidencia,
pidió el fiscal general,
que se llame a declarar,
por su enorme tracendencia,
al que es vicepresidente,
a que ejerza su defensa,
explicando – con pacienciasi
es que puede, su inocencia,
cosa que no sera fácil,
ya que en estas situaciones,
cuando el final más se acerca,
hay más vueltas de la tuerca,
Porque el otro funcionario,
que es Ricardo Etchegaray,
acusado, en el pasado,
de este sucio negociado,
lo incriminaba a Boudou,
y Boudou ¿que dice de esto?
“yo actué siempre en modo honesto
“y pienso justo lo opuesto”
– apuntando a Etchegaray
¿que resulta de este entuerto
si el futuro es tan incierto?
Bueno: no nos apuremos:
Ya muy pronto lo sabremos